En toda organización con miras a
alcanzar el éxito, debe existir un clima laboral donde todos sus integrantes se
sientan a gusto y parte de ello se debe a las relaciones interpersonales entre
gerente - subordinado y subordinado – subordinado, en
ese sentido, Goleman (2006:32) las define como el arte de las
relaciones, la habilidad de manejar las emociones de los demás, siendo una
competencia social clave.
Visto de
esa forma, las relaciones interpersonales consisten en la interacción recíproca
entre dos o más personas, las cuales involucran aspectos como la habilidad para
comunicarse efectivamente, escuchar, solucionar conflictos, es decir, la
expresión auténtica entre dos o más personas. Desde esa perspectiva, Oblitas
(2009) sostiene que:
“Un
componente fundamental de la calidad de vida de las personas es la
capacidad de mantener relaciones positivas con los demás, el desarrollo de
comportamientos característicos de las buenas relaciones interpersonales, como
el fuerte sentimiento de empatía, afecto por los otros seres humanos y
la asertividad”. (p.331)
Con referencia
a lo anterior, las relaciones que se dan entre los miembros de una organización
se establecen gracias a la comunicación, siendo en estos procesos de
intercambio de información en donde se asignan y delegan funciones,
establecen compromisos, se encuentra sentido a ser parte de la institución
tomando en cuenta los méritos de todos los actores educativos.
En ese
sentido, la comunicación es un componente esencial para el éxito de la
organización, ésta no sólo es interpersonal (de persona a persona), sino
también se puede hacer referencia a la intergrupal, intragrupal, organizacional,
externa. Sin embargo, se debe poseer destrezas específicas
para poder desempeñarse en cada uno de
los procesos comunicacionales antes nombrados, siempre y cuando se
esté dispuesto a colaborar, tener en mente que las palabras
o acciones son la clave para el desarrollo de la organización. En
este caso, instituciones educativas, las cuales son un núcleo donde intervienen
diferentes personas con la intención de lograr el éxito de la misma.
Cabe
resaltar que en el ámbito educativo, es un compromiso desarrollar procesos de
comunicación asertivos desde una perspectiva creadora, tomando en cuenta la
praxis educativa como el canal de información permanente, el cual permitirá la
evaluación de los procedimientos y las relaciones con otras personas.
La
comunicación asertiva es una herramienta que sirve transversalmente, ya que
puede implementarse en cualquier relación. Por ello De la Plaza (2005),
considera que los ambientes laborales tienen su sello y es importante aprender
a captarlos y a adecuarse a ellos. También es primordial que la comunicación se
efectúe de manera directa y sin complicaciones al interior de estos espacios,
respetando los derechos de los demás. Para expresar los mensajes clara y
directamente es fundamental considerar el modo de transmitirlos (comunicación no
verbal) y el contexto.
Es decir,
la comunicación asertiva incluye todas las formas del lenguaje, bien sea verbal
o no verbal, cuyos aspectos involucran una serie de derechos asertivos al
trabajar en equipo, además de todas las señales que indican una buena relación
entre el emisor y receptor sin estar sometidos a conflictos, sino dentro de un
clima armónico y una retroalimentación asertiva.
En
las instituciones educativas se hace necesario que exista una comunicación
asertiva entre el personal directivo y docente, donde se evidencie habilidades
comunicacionales efectivas que conlleven a la solución de problemas, al
entendimiento entre ambas partes para llegar a acuerdos en beneficio de todos
los miembros de la comunidad educativa, es evidente entonces que el gerente
educativo debe realizar el mejor de sus esfuerzos de acuerdo a una adecuada
programación, para influir en el personal docente en aras a incentivarlos al
desempeño armonioso. Sin embargo en las organizaciones educativas, en
cualquiera de sus niveles o modalidades, se están presentando una serie de dificultades
debido a los diferentes factores que influyen en la efectividad del desempeño
del personal docente, entre los cuales se encuentra la comunicación, dando como resultado que algunos de ellos se
desenvuelven mejor en su labor que otros.
Al respecto Thompson y Strickland (2003), plantean que la forma de comunicar en la
planificación “entre los administradores y empleados de nivel inferior es casi
tan importante como el establecimiento de la dirección. Las personas necesitan
creer que los administradores saben dónde van y que cambios se esperan en el
futuro” (p. 41). Esto indica que la comunicación unidireccional – descendente
se necesita producir a través de un lenguaje entendible para llegar a todos los
empleados, pues así éstos aceptarán ir en pos del propósito del plantel y ser
los mejores competitivamente.
En el caso
específico de la Unidad Educativa Ramón Pierluissi ubicada en Temblador Estado
Monagas, se evidencia un problema comunicacional entre el personal docente que
allí labora. La comunicación se evidencia centralizada, teniendo como
consecuencia una ausencia de información metodológica de los planes de acción
institucional, afectando el funcionamiento educacional. Así mismo, se observan
rasgos particulares tales como: ausencia o distorsión de la comunicación
informal afectiva, falta de relación entre lo que se hace y lo que se
planifica, además se considera que se ordenan las instrucciones, pero no se
logra una comunicación asertiva la cual permita al personal disponer de la
información para orientar la toma de decisiones, así mismo, para estos docentes
se exige un trabajo dedicado y constante, sin que la gerencia se interese en
conocer cuáles son sus ideas o pareceres. Asimismo, se detecta un tipo de
comunicación deficiente, con acciones de planificación limitadas, solo a la
entrega de recaudos y estadísticas, despojadas muchas veces de la veracidad de
los hechos.
Estas
circunstancias pueden estar aconteciendo por múltiples razones en principio a
que el personal directivo se encuentre comprometido con una serie de
actividades de orden administrativo que no les permita dar atención a la
interacción que fortalezca el principio de comunicación con su colectivo
docente, limitando innumerables situaciones que afectan el proceso educativo de
manera global.
De lo
antes referido, puede que las próximas circunstancias sitúen una conformación
de grupos afectos o no a la gestión de la gerencia, incidiendo de manera
negativa en una gestión clara y transparente para el proceso de enseñanza
aprendizaje y limitando los alcances de las metas que hasta el momento se han
establecido para dicha institución.
De los
planteamientos anteriores se evidencia que las relaciones que se dan entre los
miembros de una organización se establecen gracias a la comunicación, siendo en
estos procesos de intercambio de información en donde se asignan y
delegan funciones, establecen compromisos, se encuentra sentido a ser
parte de la institución tomando en cuenta los méritos de todos los actores
educativos.
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